
Sí, yo insisto pero en realidad es algo muy aplicable a la vida. En fin solo puedo decir que vivas tu puto presente, no te encerres en tu pasado ni te adelantes al futuro.
Cinco sentidos encadenados para poder sobrevivir en un mundo de maravillas imperfectas e inalcanzables en el cual mi lengua calla para evitar una guerra que ya existe, pero que al mismo tiempo habla para otorgarle vida; mis oídos no quieren escuchar para impedir la batalla de la ira y aún así oyen para entender como la triste realidad le gana a la feliz fantasía, haciendo que la vida se torne aburrida; mi olfato se pierde cuando la sangre se derrama y el olor de las flores se contrasta con la oscuridad de la muerte, pero aparece cuando el bello olor de la vida aumenta al ver en el oriente un bello amanecer; mis manos aman dar luz a mi oscura mente, creándola al ritmo del carbón, sin embargo tratan de evitar apoyar la muerte para no tener que otorgar una vida más a la dulce fantasía que me encierra; mis ojos quieren salir de un pequeño mundo que los aprisiona por un sentimiento que solo deja salir a mis ojos para buscar algo en que encerrarme de nuevo. Entre puerta y puerta mis ojos encuentran una pasión, un verde profundo que altera todos mis sentidos y me ínsita a tenerla cerca, un verde que no para de mirarme y que yo no puedo evitar ver, un verde que hace que mis sentidos se unan para vencer en la guerra pero que no les es suficiente porque ese extraño sentimiento es más poderoso, un verde que se convierte en rojo, porque cada vez la pasión aumenta y aunque luche por tenerla, sé que si en alguna primavera lo logro, podría ser un invierno catastrófico, como también podría ser un verano de muchos soles.